4 de junio de 2011

Hablemos de la impuntualidad

La impuntualidad es algo que saca lo peor de mi. No puedo describir con precisión la cantidad de frustración que siento cuando alguien juega con mi tiempo. Pienso en todas las cosas que podría haber hecho, o podría estar haciendo en esos minutos, horas o segundos que la persona tarda en llegar. Me siento indignada cuando alguien me dice "en 20 minutos paso" y pasan 25 minutos y no vinieron. Y ni hablar cuando la espera pasa los 20 minutos, es decir que los hijos de puta llegan 20 minutos tarde. Ahhhh les haría un piquete de ojos, comenzaría a hacer una lección oral de puteadas en todos los idiomas existentes.
Esto es básicamente por confiar excesivamente en la palabra de la gente, aún cuando sé que siempre llegan tarde. La frusración se debe a que en general soy una de las personas más puntuales que conozco, no tolero llegar tarde, y si tomo un compromiso, lo asumo aunque tenga que conseguir una patineta voladora de las que mostraban en Volver al Futuro. La puntualidad es así como una de mis grandes virtudes, uno de mis grandes defectos. Me pongo de malhumor si yo llego tarde a algún lado. Por eso cuando alguien llega tarde, me dan ganas de pegarle, de decirle que quién mierda se cree que es para jugar así con mi tiempo (?). Me saco, y lo reconozco, no puedo evitarlo.
Soy yo? o le pasa a todo el mundo? ...

2 comentarios:

  1. A mi me pasa lo mismo... me genera una gran impotencia cuando estoy esperando a alguien y no llega. Y mas si yo me apuré para estar a tiempo...
    Pero debo reconocer que no siempre soy el mas puntual del mundo..... JAJA.

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  2. Jajajaja, me entendés, como siempre. Te quiero amigo, mucho! Gracias por la ondaaaaaaa =)

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